miércoles, 14 de marzo de 2012

Pasión por el Evangelio

La pasión es un movimiento del alma, una exaltación de nuestro ser, que surge espontáneamente, sin que medie determinación alguna por parte de quien es presa de ella. Es un elemento fundamental de la experiencia del amor, aunque esta no se agota en la pasión. La pasión embruja, hechiza, desinstala de la realidad habitual para hacer entrar a quien posee en una dimensión distinta, en otro orden de realidad. Es la condición indispensable del enamoramiento. Pensar en el sacerdote es pensar en una persona enamorada y que transmite ese Amor con su vida: Jesucristo.

viernes, 9 de marzo de 2012

Un regalo de Dios

Dentro de poco celebraremos el Día del Seminario, una oportunidad para dar gracias a Dios por el don de la vocación en sus rostros concretos: Fernando, José, Luis Alfredo, Antonio, José Juan, Carlos,... ¿y tú...?


miércoles, 7 de marzo de 2012

...a vosotros, pastores y presbíteros, consagrados y consagradas...


Es un texto del año 1997 fruto de un Congreso en Roma. Merece la pena leerlo...

...Siempre con la esperanza en el corazón nos dirigimos a vosotros, sacerdotes, y a vosotros, consagrados y consagradas, en la vida religiosa y en los institutos seculares. Quienes habéis oído una particular llamada para seguir al Señor en una vida totalmente dedicada a El, estáis, también, particularmente llamados, todos sin excepción alguna, a testimoniar la belleza del seguimiento.

Sabemos cuán difícil es hoy esta propuesta y cuán halagadora la tentación del desaliento cuando el trabajo parece inútil. « La pastoral vocacional constituye el ministerio más difícil y más delicado ».(3) Pero también querríamos recordar que no hay nada más a propósito que un testimonio apasionado de la propia vocación para hacerla atractiva. Nada es más lógico y coherente en una vocación que engendrar otras vocaciones, lo que os convierte, con todo derecho, en « padres » y « madres ». En particular, querríamos con este documento dirigirnos no sólo a quien tiene la tarea explícita de la promoción vocacional, sino también a quien no tiene un empeño directo en ella, o a quien cree no tener ninguna obligación al respecto.

Quisiéramos recordaros que sólo un testimonio coral hace eficaz la animación vocacional, y que la crisis vocacional va unida, ante todo, a la falta de responsabilidad de algún testimonio que hace débil el mensaje. En una Iglesia toda vocacional, todos son animadores vocacionales. Dichosos vosotros, si sabéis decir con vuestra vida que servir a Dios es hermoso y satisfactorio, y descubrir que en El, el Viviente, se esconde la identidad de cada viviente (cfr. Col 3,3).

jueves, 1 de marzo de 2012

martes, 28 de febrero de 2012

Una visita desde el punto de vista del "visitado"

No me resulta difícil volver a escribir en este blog que he seguido habitualmente desde que acabé el Seminario... Son muchos los recuerdos y los buenos ratos comentando entre los compañeros cómo debía ser, fue una buena idea porque se ha consolidado.

Hace unas semanas acudieron los seminaristas, Fernando y José, a las parroquias que estoy atendiendo en la actualidad (Elche de la Sierra y Letur). Estaba un poco nervioso por reencontrarme con los compañeros y, además muy contento... Durante los días previos, durante la celebración de la Eucaristía, rezamos mucho (y lo seguimos haciendo) por ellos.

Lo primero que hicieron al mismo llegar, fue meterse a un grupo de catequesis de adultos con vistas a recibir la Confirmación. Fue muy bonito ver cómo los jóvenes que asisten a este grupo descubren que los seminaristas son personas normales que viven con naturalidad la llamada de Dios y la comunican a los demás. Después, la cena fue muy distendida puesto que nos encontramos tres sacerdotes (Ignacio, José A. y yo) y los seminaristas y doy tiempo para poder hablar muchas cosas...



Al día siguiente nos acompañaron al encuentro de catequistas de nuestro arciprestazgo en Yeste... es muy grato ver la alegría de personas que se esfuerzan por transmitir la fe a nuestros niños... cómo agradecen poder conocer a los seminaristas y poder ponerles cara para rezar por ellos y poder ponerlos como ejemplo a los niños porque Dios nunca deja de llamar y se sirve de nosotros para este cometido...

Esa misma tarde nos desplazamos a Letur para celebrar la Eucaristía y dar testimonio en un pueblo que ha dado sacerdotes a la Iglesia y que sufre la falta del sacerdote ya que sólo puede tener la Eucaristía 4 veces por semana... Letur está atendido por una fraternidad de hermanos venidos de Italia, Carlo y Bernardo, que también están en un proceso de discernimiento. Visten hábito franciscano y viven la alegría a la italiana, son de Siracusa... Se encargan de toda la pastoral parroquial con entusiasmo. Al acabar todo nos invitaron a cenar.

Lo más importante de todo esto es que la buena acogida que reciben se fundamenta en una sola cosa: son personas que han sentido la llamada de Dios y tratan de responder con fidelidad. Esto es lo que llama la atención e impulsa a continuar los esfuerzos por comunicar la fe a los que viven cerca de nosotros.

domingo, 19 de febrero de 2012

ORACION VOCACIONAL

Esta breve entrada tiene como objetivo recordar que el próximo viernes día 24 de febrero a las 21,00 horas en la Catedral de Albacete, tendrá lugar la Oración Vocacional que venimos celebrando mensualmente. En ella volveremos a pedir con insistencia que el Señor se acuerde de esta Diócesis de Albacete y siga enviando obreras y obreros a su Mies. Aprovecharemos la ocasión, como siempre para profundizar en nuestra fe, esta vez desde la preparación a la Cuaresma.

domingo, 5 de febrero de 2012

BUENAS NOTICIAS DE LA RODA






¡El Señor ha estado grande con nosotros!

De nuevo tenemos motivos para dar gracias a Dios por lo mucho que cuida a nuestra Diócesis de Albacete, pues el pasado 15 de enero, en la Parroquia del Salvador de la Roda, tuvimos una hermosa celebración.

Nuestro Obispo, Monseñor Benavente Mateos , instituyó ministro de la Sagrada Comunión a Víctor Moreno Correas, como lectores a Víctor Moreno Correas y a Francisco Castillo Moya, y admitió al Orden del Diaconado a Carlos del Olmo Jiménez y a Pedro Jesús García Cortijo.

Todos ellos son miembros de la Parroquia de la Roda y han escuchado la llamada del Señor a seguirle de forma más específica dentro del matrimonio. Sus esposas e hijos comparten con toda la comunidad cristiana esta alegría.

Es una buena noticia que nos hace redescubrir que el Señor siempre llama a más. Nos pide más y más, no para Él, sino para los demás. Nos pide más para darnos más, para hacernos plenamente felices a medida que vamos dando respuesta.

Jesús te sigue llamando hoy . ¿qué le respondes?

miércoles, 25 de enero de 2012

MONSEÑOR IRENEO GARCIA ALONSO: 43º ANIVERSARIO ORDENACION EPISCOPAL



Hoy , fiesta de la conversión de San Pablo, celebramos en nuestra Iglesia local el cuarenta y tres aniversario de la ordenación episcopal de nuestro Obispo emérito Monseñor Ireneo García Alonso.

Nació el 25 de marzo de 1923 en Quintanilla Vivar, Burgos. Realizó sus estudios eclesiásticos en el Seminario de Burgos entre 1934 y 1940 y en Toledo de 1941 a 1942. Se doctoró en Teología por la Universidad Pontificia de Salamanca en 1948. Es Licenciado en Derecho Canónico en la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma en 1957.

Fue Párroco de Helechosa de los Montes en Badajoz de 1948-1949. Profesor de Humanidades en el Seminario de Toledo de 1949 a 1955. Además fue Canónigo Penitenciario de la Catedral de Toledo entre 1958 y 1968 y Delegado diocesano de Liturgia (1960-1968). Canciller Secretario del Arzobispo de Toledo (1960-1968).

El 7 de diciembre de 1968 fue nombrado Obispo de Albacete. Labor que desempeñó hasta que la Santa Sede admitió su renuncia por motivos de edad el 6 de agosto de 1980.
En la CEE ha sido miembro de la Comisión Episcopal de Liturgia desde 1969 a 1981.

Actualmente y desde hace 32 años reside en Toledo junto a sus hermanas.
Damos gracias a Dios por D. Ireneo, por el trabajo que desempeñó en nuestra diócesis y por la semilla que en ella plantó. Sabemos que desde la cruz de su enfermedad ha seguido orando por nosotros y que seguirá haciéndolo.

¡Felicidades D. Ireneo!

domingo, 22 de enero de 2012

Vigilia de Oración enero 2012


Catedral de Albacete. 21:00 h. Exposición del Santísimo Sacramento:


«La palabra del Señor permanece para siempre. Y esa palabra es el Evangelio que os anunciamos». Esta frase de la Primera carta de san Pedro, que retoma las palabras del profeta Isaías, nos pone frente al misterio de Dios que se comunica a sí mismo mediante el don de su palabra. Esta palabra, que permanece para siempre, ha entrado en el tiempo. Dios ha pronunciado su palabra eterna de un modo humano; su Verbo «se hizo carne». Ésta es la buena noticia. Éste es el anuncio que, a través de los siglos, llega hasta nosotros.
«Os anunciamos la vida eterna que estaba con el Padre y se nos manifestó. Eso que hemos visto y oído os lo anunciamos para que estéis unidos con nosotros en esa unión que tenemos con el Padre y con su Hijo Jesucristo». El Apóstol habla de oír, ver, tocar y contemplar al Verbo de la Vida, porque la vida misma se manifestó en Cristo. Y nosotros, llamados a la comunión con Dios y entre nosotros, debemos ser anunciadores de este don.

Benedicto XVI exhorta a todos los fieles a reavivar el encuentro personal y comunitario con Cristo, Verbo de la Vida que se ha hecho visible, y a ser sus anunciadores para que el don de la vida divina, la comunión, se extienda cada vez más por todo el mundo. En efecto, participar en la vida de Dios, Trinidad de Amor, es alegría completa. Y comunicar la alegría que se produce en el encuentro con la Persona de Cristo, Palabra de Dios presente en medio de nosotros, es un don y una tarea imprescindible para la Iglesia. En un mundo que considera con frecuencia a Dios como algo superfluo o extraño, confesamos con Pedro que sólo Él tiene «palabras de vida eterna». No hay prioridad más grande que esta: abrir de nuevo al hombre de hoy el acceso a Dios, al Dios que habla y nos comunica su amor para que tengamos vida abundante.

                                                           Benedicto XVI. Dei Verbum.



Con esta monición comenzamos nuestra oración. Estuvimos cerca de 45 personas rezando delante del Señor, la Palabra hecha carne. En esos momentos, el Señor, tuvo una Palabra para cada uno de nosotros, una Palabra viva, una Palabra de vida. Nos fuimos acercando al altar y cogiendo cada uno un pequeño papel que contenía una lectura de la Palabra de Dios. En silencio meditamos lo que nos quiso decir, y el Espíritu Santo fue modelando nuestros corazones. Hubo pequeñas intervenciones y a continuación nos desplazamos en solemne procesión con el Santísimo hacía la capilla de la Virgen de los Llanos para recibir la Bendición y despedirnos de María.



Después, un grupito nos fuimos a cenar!!!! jejeje


domingo, 1 de enero de 2012


Sacerdote para siempre quiero ser - JESED
En las manos de Santa María Madre de Dios ponemos nuestros deseos...
FELIZ AÑO 2012

miércoles, 28 de diciembre de 2011

NUEVO DIÁCONO

Estamos de enhorabuena!!!! El Señor sigue haciendo maravillas, y aquí, en la Diócesis de Albacete, ha estado grande con nosotros. Ayer celebramos la Ordenación diaconal de Juan Iniesta, presidida por Mons. D. Ciriaco Benavente, Obispo de nuestra Diócesis.

Os damos a todos las gracias, y pronto subiremos al blog el testimonio del Neo-diácono. Mientras tanto, os dejamos algunas de las imágenes de la celebración, que podéis bajaros desde la ventana "fotografías" que ya hemos actualizado...





domingo, 25 de diciembre de 2011

FELIZ NAVIDAD

No podemos empezar de otra manera la Navidad que con las palabras que nos ha pronunciado el Santo Padre en la Misa de medianoche de la solemnidad de la Natividad del Señor:

Dios se ha manifestado. Lo ha hecho como niño. Precisamente así se contrapone a toda violencia y lleva un mensaje que es paz. En este momento en que el mundo está constantemente amenazado por la violencia en muchos lugares y de diversas maneras; en el que siempre hay de nuevo varas del opresor y túnicas ensangrentadas, clamemos al Señor: Tú, el Dios poderoso, has venido como niño y te has mostrado a nosotros como el que nos ama y mediante el cual el amor vencerá. Y nos has hecho comprender que, junto a ti, debemos ser constructores de paz. Amamos tu ser niño, tu no-violencia, pero sufrimos porque la violencia continúa en el mundo, y por eso también te rogamos: Demuestra tu poder, ¡oh Dios! En este nuestro tiempo, en este mundo nuestro, haz que las varas del opresor, las túnicas llenas de sangre y las botas estrepitosas de los soldados sean arrojadas al fuego, de manera que tu paz venza en este mundo nuestro.


Si queréis la homilía entera:
http://www.vatican.va/holy_father/benedict_xvi/homilies/2011/documents/hf_ben-xvi_hom_20111224_christmas_sp.html

viernes, 23 de diciembre de 2011

Ya se acerca el Salvador!!!

Casi ha llegado la hora. Compartimos con vosotros las palabras del Santo Padre, en la audiencia del 21 de diciembre, que nos ponen en disposición de acoger al Señor...
Queridos hermanos y hermanas:
En la sociedad actual, donde por desgracia las fiestas que se avecinan están perdiendo progresivamente su valor religioso, es importante que los signos externos de estos días no nos alejen del significado genuino del misterio que celebramos. A saber: el Verbo de Dios se ha hecho carne y ha puesto su morada entre nosotros. Vivamos, por tanto, con gozo este hecho maravilloso. El Eterno ha entrado en los límites del espacio y el tiempo para hacer posible que hoy nos encontremos con Él. Dios está cerca de cada uno de nosotros y desea que lo descubramos, para que con su luz se disipen las tinieblas que encubren nuestra vida y la humanidad. Vivamos asimismo la Navidad contemplando con fervor el camino del inmenso amor de Dios, que nos atrae hacia Sí a través de la encarnación, pasión, muerte y resurrección de su Hijo. Sobre todo, vivamos este misterio en la Eucaristía, verdadero eje de la Navidad. En ella se hace realmente presente Jesús, Pan bajado del cielo y Cordero sacrificado por nuestra salvación.

sábado, 17 de diciembre de 2011

DOMINGO IV de Adviento


Anuncio de la encarnación del Señor

La liturgia no tiene preocupaciones cronológicas. Lo que le importa es introducirnos en la contemplación del misterio. Por eso en este domingo ha querido centrar nuestra mirada en tres mensajes que anuncian que el hijo de Dios toma carne en el seno de una Virgen:

·         El ángel enviado a José nos informa que el niño que recibirá los nombres simbólicos de Jesús y de Enmanuel (“Dios salva” y “Dios con nosotros”) ha sido concebido por obra del Espíritu Santo.
·         El ángel que saluda a María de parte de Dios recibe su consentimiento para comenzar la obra de la redención.
·         Isabel, llena del Espíritu Santo, proclama la presencia del Señor en el seno de María.

La Iglesia, como María llena de fe y de humildad, confiesa “haber conocido, por el anuncio del ángel, la encarnación del Hijo de Dios”, y canta:

“Cielos, destilad el rocío;
nubes, derramad la justicia;
ábrase la tierra y brote el Salvador”.

El misterio es inmenso, ha estado “mantenido en secreto durante siglos eternos, y, manifestado ahora en la Sagrada Escritura, ha sido dado a conocer por decreto del Dios eterno”. Por eso, la Iglesia abre el libro de la Palabra de Dios y nos invita a guardar todo esto y a meditarlo en el corazón (Lc 2,19.51). Y así, después de oír el anuncio de los tres mensajeros, lee la profecía de Isaías acerca de la virgen que da a luz al Enmanuel, y la de Natán a David sobre la duración eterna de su Reino, y la de Miqueas, que dice dónde nacerá el Mesías. Completa la meditación de las profecías antiguas con la reflexión apostólica (San Pablo) que no sólo se ocupa de los orígenes históricos de Jesús, Hijo de David e Hijo de Dios, sino también del mensaje de salvación que este misterio entraña. Pues Cristo, al hacer su entrada en el mundo, se dispuso a ofrecerse en sacrificio redentor para santificar a todos los hombres.

Pero la Iglesia no sólo nos hace meditar en el misterio de la encarnación, sino que, además nos introduce en él de una manera sacramental gracias a la acción del Espíritu Santo en la eucaristía. En efecto, entre la encarnación y el misterio eucarístico existe un maravilloso paralelismo, que no ha escapado a la inspiración de la plegaria litúrgica. Precisamente en este domingo, en que la Iglesia se concentra en el acontecimiento que se produjo en María por obra del espíritu Santo, ha de decir el sacerdote la siguiente oración sobre las ofrendas:

“El mismo Espíritu, que cubrió con su sombra y fecundó con su poder las entrañas de la Virgen Madre, santifique, Señor, estos dones que hemos colocado sobre tu altar”.

La plegaria se sirve de las mismas delicadas imágenes empleadas por el ángel en la anunciación, que muestran a María como el nuevo tabernáculo del Altísimo al acoger en su seno la presencia divina del Hijo de Dios. El Espíritu Santo desciende también sobre los dones eucarísticos para transformarlos en el cuerpo y sangre de Cristo para hacer de aquellos que los reciban una sola cosa con el Señor. La acción santificadora del Espíritu, que realizó la encarnación y efectúa el misterio eucarístico, llega de este modo a los que comulgan con el Verbo encarnado hecho alimento. Los que celebran la encarnación del Hijo de Dios se convierten, también ellos, en portadores de Cristo al completar su participación litúrgica en el misterio por medio de la recepción de la eucaristía.

Por eso, su modelo perfecto será María, virgen creyente, como la llamó Pablo VI en la exhortación Marialis cultus, porque “concibió creyendo” y “llena de fe concibió a Cristo en su mente antes que en su seno” (San Agustín). La Iglesia se identifica con María en el Adviento porque ella lo supo “esperar con inefable amor de Madre”:

“El mismo Señor nos conceda ahora prepararnos con alegría al misterio de su nacimiento, para encontrarnos así, cuando llegue, velando en oración y cantando su alabanza” (pref. II de Adv.).

jueves, 15 de diciembre de 2011

La esencia de la Navidad

Cada día que avanzamos en el camino del Adviento es un día menos que nos queda para recibir al Emmanuel, al Dios con nosotros.
Sirva este vídeo para calentar motores, para recordarnos qué celebramos en estos días que se avecinan.
¡¡Menudo regalo nos está esperando a la vuelta de la esquina!! ¿Lo quieres? ¡Cógelo!

http://www.youtube.com/watch?v=yXmqMFmwd50

sábado, 10 de diciembre de 2011

DOMINGO III de Adviento


Invitación a la alegría: 

“Está en medio de vosotros”

Nuevamente el protagonista del Adviento es Juan el Bautista, el testigo de la luz (Jn1, 7-8). Los evangelios de este domingo recogen su testimonio atento a los signos de la llegada de los tiempos mesiánicos descritos por los profetas. Sin embargo, tradicionalmente este domingo ha estado dedicado a la alegría en la mayor parte de las antiguas liturgias. Es el domingo Gaudete (alegraos), nombre tomado de la primera palabra del canto de entrada de la misa y de la epístola del día:

“Hermanos: estad siempre alegres en el Señor; os lo repito, estad alegres. Que vuestra mesura la conozca todo el mundo. El Señor está cerca” (Flp 4,4-5)

He aquí el motivo de la alegría: la proximidad de la fiesta del nacimiento del Señor. El sacerdote, que en este día puede cambiar el color morado de sus ornamentos por el color rosa pálido, lo expresa también en la oración:

“Está viendo, Señor, cómo tu pueblo espera con fe el nacimiento de tu Hijo; concédenos llegar a la Navidad, fiesta de gozo y salvación, y poder celebrarla con alegría desbordante”.

La alegría es la respuesta al gran anuncio que ha hecho Juan el Bautista: “En medio de vosotros está uno que no conocéis, el que viene detrás de mí, que existía antes que yo y al que no soy digno de desatarle la correa de la sandalia”.

El resto de los textos del domingo insisten en las actitudes de los que están a la espera del Señor, sin que falte la amonestación a la penitencia “para salir con corazón limpio a recibir al rey supremo”.

Y es que el sacramento del cuerpo y de la sangre de Cristo perfecciona la obra de la penitencia. Por eso en la oración sobre las ofrendas se ruega al Señor “que lleve a cabo en nosotros la obra de la salvación que ha querido realizar por este sacramento” (Flp 1,6).

viernes, 9 de diciembre de 2011

ESTUVIMOS EN ALCARAZ

 

El pasado fin de semana . dos de los seminaristas mayores visitamos a modo de campaña, las localidades de Alcaraz y Los Chospes de nuestra diócesis.

En ese tiempo compartimos buenos y divertidos momentos con su Párroco D. Antonio Abellán, que fue mostrándonos la realidad de esta parte de la Sierra albaceteña. En su casa nos acogió y ciertamente estuvimos como en la nuestra.

Aunque no todas las actividades que teníamos previstas pudieron por fin desarrollarse, pasamos el sábado con una actividad vertiginosa: por la mañana tras la Misa en el Convento, fuimos invitados por las Hermanas Franciscanas de la T.O.R a desayunar. Una vez terminado el desayuno compartimos con ellas un largo rato de animada charla en el locutorio, en la que las 16 monjas fueron contándonos experiencias vividas. Compartieron con nosotros, la inquietud que viven ante la falta de vocaciones. Antes de despedirnos, prometimos rezar unos por otros, para que el Señor siga enviando obreros/as a su mies.

A las doce nos trasladamos al Santuario de Ntra. Sra. De Cortes, donde compartimos el resto de la mañana, la comida y la sobremesa con jóvenes de Los Chospes que se preparan para la Confirmación. Llama la atención que en una población tan pequeña
( unos 150 habitantes) exista un grupo de confirmación de 16 jóvenes. Aprovechamos para dar la enhorabuena al Párroco por los frutos conseguidos y al Señor por la bendición que suponen para la Iglesia este grupo.

Una vez terminado el encuentro nos dirigimos hacia la localidad de los Chospes, donde participamos en la Eucaristía, para después dirigirnos a Alcaraz donde en la monumental Iglesia de la Trinidad de celebró una hermosa Eucaristía en la que tuvimos la oportunidad de ofrecer nuestro testimonio vocacional.

Ya en la casa del Cura, por la noche, compartimos la cena con tres amigos del Pueblo. Una velada muy agradable para terminar un fin de semana de esos que te dejan la certeza de que merece la pena ser discípulo del Señor para los demás.

En estos encuentros con la futura tarea, es donde los seminaristas nos medimos las fuerzas y las ganas, las ilusiones y los miedos. Gracias Señor por elegirnos para esta hermosa tarea.

sábado, 3 de diciembre de 2011

DOMINGO II de Adviento


El heraldo grita: “Preparad el camino”

En el espíritu de la expectación gozosa de la última venida del Señor resuena hoy la voz del que grita en el desierto, el heraldo que va delante: Juan el Bautista: “Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos” (evangelio).
Y el sacerdote completa esta explosión festiva con la oración en nombre de todo el pueblo: “Señor todopoderoso, rico en misericordia; cuando salimos animosos al encuentro de tu Hijo, no permitas que lo impidan los afanes de este mundo; guíanos hasta él con sabiduría divina para que podamos participar plenamente del esplendor de su gloria”.

Juan el Bautista aparece en este domingo como la señal de la llegada de la salvación de Dios. Con este domingo entramos en la historia: loa anuncios mesiánicos empiezan a cumplirse, las aspiraciones de la humanidad a realizarse. Hoy se escuchan estas decisivas palabras: “Comienza el evangelio de Jesucristo, el Hijo de Dios”. Y es que la llegada del Reino de Dios se produjo cuando Juan el Bautista empezó a predicar la conversión y la penitencia. Figura enigmática y gigante, profeta movido por el Espíritu profético, llama a un bautismo en señal de penitencia, porque detrás de él viene el que bautizará con Espíritu Santo y fuego.

Las lecturas apostólicas son, en cambio, una reflexión sobre el día de Dios, que dará paso a los cielos nuevos y a la tierra nueva, sin olvidar que este día designa, ante todo, el de la manifestación gloriosa del Señor al fin de los tiempos; también puede pensarse, dentro del marco de la liturgia, en la próxima solemnidad del nacimiento de Cristo, en la que se conmemora la venida en nuestra carne. Cristo Jesús es, en efecto, el esperado, el renuevo brotado del tronco de Jesé, portador, de una paz universal.

Será preciso creer el anuncio y confiar en la Palabra del Señor. Así, la Iglesia, como María, podrá cantar la grandeza de Dios y escuchar esta felicitación: “¡Dichosa tú, María, que has creído!, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá”.