martes, 17 de agosto de 2010

EN LA TIERRA DE JESÚS...

Hace dos días que nos hemos bajado del avión que nos trajo de Jerusalén. Hemos contemplado los mismos sitios que Jesús contempló cuando nos dio a conocer el Amor de Dios. Ahora la Biblia se lee de otra manera porque nuestra imaginación se alimenta con imágenes reales. Ahora tenemos más motivos para sonreir porque la tumba está vacía y Él camina con nosotros, no nos abandona. Una peregrinación como esta no termina porque te acompaña en el camino de todos los días. No se podrá olvidar.