miércoles, 14 de marzo de 2012

Pasión por el Evangelio

La pasión es un movimiento del alma, una exaltación de nuestro ser, que surge espontáneamente, sin que medie determinación alguna por parte de quien es presa de ella. Es un elemento fundamental de la experiencia del amor, aunque esta no se agota en la pasión. La pasión embruja, hechiza, desinstala de la realidad habitual para hacer entrar a quien posee en una dimensión distinta, en otro orden de realidad. Es la condición indispensable del enamoramiento. Pensar en el sacerdote es pensar en una persona enamorada y que transmite ese Amor con su vida: Jesucristo.