miércoles, 11 de junio de 2014

Qué y quién quiero ser


Un cristiano empieza a vivir su fe con cierta madurez cuando la vive desde lo que Dios le pide en relación a la conversión, exigencias personales, opciones existenciales y vocacionales...

Estar en contra de toda vocación por sistema es igual que estar en contra de Dios. Es, sin exagerar, matar a Dios para que no hable porque él habla y se hace presente por medio de personas vocacionadas.
 
      Tan importante como la vocación es la opción existencial. Esta es la dirección hacia la cual quiero orientar mivida. Donde no hay una opción existencial no hay un cristiano convencido de su fe.
     La frase... “ten cuidado que te van a enganchar”... es una traducción mal hecha de “disfruta de la vida y pasa de Dios y de los demás”. Hoy no hay vocaciones porque hay mucho egoismo. Y la vocación exige gratuidad y mucha generosidad.
.           No gusta oír hablar de la vocación, porque preferimos oir hablar de dinero, consumo, diversión, egocentrismo, ir a mi rollo, vivir la vida a tope... Por eso, quien está en contra de  la vocación debería plantearse si no están por debajo estas actitudes de vida.
Preguntas para reflexionar
1.        ¿En qué me ha hecho reflexionar el tema?
2.        ¿Por qué da miedo la vocación?
3.        ¿Hay en ti un proyecto de vida?
4.        Si te vieses a ti mismo, ¿podrías dar nombre a lo que eres y lo que quisieras ser?
5.  ¿Cómo ves ahora el tema vocacional? ¿Qué pasarías si todo el mundo pensase como tú en lo vocacional? Mira con detenimiento las consecuencias positivas o negativas.

fuente: reflejos de luz.