domingo, 10 de enero de 2010

EL BAUTISMO DEL SEÑOR

"El bautismo de Jesús nos remite a nuestro propio bautismo. El agua de su Espíritu que, desde entonces, no ha dejado de manar nos convierte también a nosotros en hijos de Dios, partícipes y prolongadores de la misión de Jesús".


En este día del Bautismo del Señor, el Obispo nos recuerda una idea preciosa: SOMOS HIJOS DE DIOS. Es el mejor regalo que tenemos, el mejor tesoro. Es una realidad que nos llena de esperanza, pero una esperanza cierta porque nos viene del mismo Dios. Aprovechemos la oportunidad.