jueves, 7 de enero de 2010

FUENTE DE SABIDURÍA


Después de unos días de "merecidas" vacaciones en casa, donde hemos podido descansar y poner la mirada en el Portal de Belén junto al Niño-Dios, volvemos a nuestros quehaceres. Los exámenes han empezado en la Universidad y en el Seminario, ya se ven en el horizonte. No hay que desanimarse: todavía es NAVIDAD.

Quiero compartir con vosotros la oración de un sabio para hacer del estudio un rato de encuentro con el SEÑOR:


¡Oh, inefable creador nuestro,
con los tesoros de tu Sabiduría distribuiste
todo el universo con suma elegancia!

Tú, Señor,
que eres la verdadera fuente de luz y de Sabiduría
y el soberano prinicipio de todo,
dígnate infundir sobre las tinieblas de mi entendimiento
el rayo de tu claridad,
removiendo de mí las dos clases de tieneblas en que he caído:
el pecado y la ignorancia.

Dame agudeza para entender,
capacidad para retener,
método y facultad para aprender,
sutileza para interpretar,
gracia y abundancia para hablar.

Dame acierto al empezar,
dirección al progresar
y perfección al acabar. Amén.


Santo Tomás de Aquino