miércoles, 16 de junio de 2010

EN EL MUNDIAL TAMBIÉN SE PUEDE REZAR

Padre nuestro que estás en el cielo y en cada rincón de la tierra
sobre todo donde un hombre refleja con su cuerpo y mente sana tu imagen. Te bendecimos por todos los deportistas, por sus familias y por quienes les apoyan. Ayúdales a sacar el mayor bien de su talento y espíritu de equipo. Padre nuestro que miras por igual a todos tus hijos a quienes ves enfrentados jugando en el mismo estadio; que no nos aislemos en nuestro egoísmo. Quisiéramos realzar tu nombre viviendo deportivamente el mensaje de aquel Monte, con limpieza de corazón, sed de justicia, misericordia y de paz. Que no usemos nunca la violencia o los puños para ganar sino las normas del reglamento que deportivamente nos dignifican.
Venga a nosotros tu reino que se nos da en el don del juego que nos permite divertirnos y crecer física y espiritualmente. Aleja de nosotros los reinos de la violencia, de la mentira, de la trampa y de la traición. Hágase tu voluntad siempre y en todas partes. Danos el pan para vivir solo el momento presente que esté amasado con inteligencia y voluntad. Aleja de nosotros el pan de la cizañaque siembra envidia y división porque mañana puede ser tarde. No nos dejes caer en la tentación de almacenar lo que nos diste,de acumular lo que otros necesitan, de mirar con recelo al de enfrente. Ayúdanos a eliminar la intolerancia y a construir un mundo más fraterno y solidario;un deporte que contribuya a hacer que se ame la vida y que eduque para el sacrificio, el respeto y la responsabilidad, llevando a una plena valorización de toda persona humana. Que estemos dispuestos a pedir perdón por lo que en el mundo del deporte se ha hecho o se ha omitido. Y que nuestra mirada siempre este en el triunfo definitivo donde fundamos nuestra esperanza. Amén.