miércoles, 27 de abril de 2011

ANÍMATE A PARTICIPAR EN LA JMJ


Llevamos todo el año oyendo hablar de ello, pero ahora se va viendo cada vez más cercano el acontecimiento del verano: la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid.
Muchos de nosotros estamos deseando tomar parte en este acontecimiento multitudinario, gran fiesta de la cristiandad, en la que los jóvenes daremos muestras de que la fe en Jesús sigue muy viva en el
mundo.
Para los que aún no sabéis si
apuntaros, queremos haceros llegar esta invitación que nos dirigía alguien que sabe bien de qué va esto, porque participó en la JMJ del jubileo de Roma en el 2.ooo. Sabed que no os arrepentiréis de uniros a la
mayor movida que podemos vivir los católicos hoy en día.



Soy Charo, de la Parroquia del Pilar.


Yo tuve la fortuna de asistir a la Jornada Mundial de la Juventud del año 2000 en Roma. La viví con mucha alegría e ilusión.

Desde los meses anteriores al viaje siempre había un pensamiento para esos días y al llegar a Roma, mis expectativas se hicieron realidad. Era impresionante el encontrarse en cada esquina un grupo de jóvenes como tú, con tus mismas esperanzas e inquietudes aunque fueran de otro país muy distinto al tuyo.

Fue increíble cuando todos esos jóvenes nos reunimos en Tor Vergata, para la vigilia del sábado y la eucaristía del domingo. No podéis imaginaros la extensión de terreno que ocupan 2.000.000 de jóvenes.

Fue maravilloso vivir esos momentos con gente tan especial como familiares, amigos y el Papa, y comprobar que él, a pesar de su edad se sentía uno más de nosotros, un joven más, y nos lo demostró en la vigilia del sábado, al unirse, desde su silla, al baile de todos los jóvenes. Esa, es una imagen que tengo grabada en mi retina, una canción que tengo grabada en mi oído, es un sentimiento que tengo grabado en mi corazón.



Y al llegar a Albacete todo era hablar de la experiencia, contarle a la gente lo que habías visto y vivido, y darle gracias a Dios por esa gran oportunidad.

Saber y demostrar, a pesar de lo que se pueda decir en foros ajenos a la Iglesia y de lo que piensen muchos, que la Iglesia y creer en Dios no es cosa de “viejos” sino de gente que quiere vivir eternamente, que no es lamentación sino alegría y felicidad, que no es sufrimiento sino esperanza y amor, que no es aburrimiento sino un camino apasionante.

Y por eso, los días que pasé en Roma se han prolongado durante 10 años más, en los momentos que he vivido en la parroquia, en la catequesis, en encuentros, en cada misa a la que he acudido y en cada oración que ha salido de mis labios y de mi corazón. Y pienso seguir haciéndolo porque quiero vivir eternamente, porque quiero ser alegre y feliz, porque quiero tener y dar esperanza y amor. Porque quiero hacer este camino apasionante.

Os animo a que aprovechéis esta oportunidad, os aseguro que no os arrepentiréis.