lunes, 2 de noviembre de 2009

DÍA DE LOS FIELES DIFUNTOS

Hoy celebramos la memoria de los Fieles Difuntos. Aquellos que caminaron antes y con nosotros en este camino hacia Dios que es la vida del hombre. Recordamos este escrito de D. Ciriaco Benavente, nuestro Obispo:


"Estos días nuestros cementerios reciben las visitas de miles de personas que, ante los restos de los seres queridos, entrarán en comunión con ellos por el recuerdo, el afecto y la plegaria. A los cristianos esos restos nos recuerdan que quienes los habitaron fueron miembros vivos de Cristo y templos del Espíritu Santo, y que por Él han de ser resucitados y glorificados para la vida eterna. Pascal estaba convencido de que Dios no abandona jamás a los suyos, ni siquiera en el sepulcro. Llegó a decir que el Espíritu Santo reposa invisiblemente en las reliquias de los que han muerto en comunión con Dios, hasta que aparezcan transformados y gloriosos en la resurrección.
Será una saludable meditación pensar que El Hijo de Dios asumió un cuerpo como el nuestro, capaz de sufrir y de morir, que experimentó en carne propia ese desgarro total, ese dolor indecible que ha hecho derramar tantas lágrimas, el absoluto despojo que son la muerte y la sepultura. Pero la muerte de Cristo, el punto más hondo de su entrega, su noche más larga y más oscura, acabó en un radiante amanecer. La resurrección es la página más brillante escrita por Dios en nuestra historia y la más decisiva para nosotros mismos: "Porque si nuestra existencia está unida a Él en una muerte como la suya, lo estará también en una resurrección como la suya".
Descansen en Paz.