jueves, 5 de noviembre de 2009

SANTO HERMANO RAFAEL. Eternamente joven (I)



El Papa Benedicto XVI, el 11 de Octubre pasado, dejó inscrito en el Catálogo de los Santos el nombre de Rafael Arnáiz Barón, como propuesta de santidad especialmente a los jóvenes.


Siguiendo su estela os proponemos esta pequeña biografía en fascículos. (Cfr. Alberico Feliz. "Testigos cistercienses de nuestro tiempo").

El Hermano Rafael, no fue, ni pudo ser más que joven: su vida de tan sólo 27 años. La vida se condensa prinicpalmente en la juventud, porque en ella se siembran y germinan las más prometedoras esperanzas. Lo que hoy es semilla y germen, mañana será flor y fruto.

Con inteligencia brillante, modales distinguidos, carácter jovial, franco y alegre, a la par que extremadamente sencillo, Rafael, a la vez que crecía en edad y desarrollaba su personalidad, crecía también en experiencia espiritual y vida cristiana, hacia la que se sentía inclinado desde su primera infancia, dando claras señales de atracción hacia las cosas de Dios.

En su corazón bien dispuesto, el Señor suscitó la invitación a darse del todo a Dios, por medio de una consagración especial dentro de la vida monástica. De ahí que un día, se le cruzase Cristo, y siguiéndole muy de cerca, tratase de darle alcance, dejando su desahogado por venir de arquitecto, con todos sus sueños e ilusiones entrando en el Monasterio Cisterciense de San Isidro de Dueñas como novicio primero, y finalmente como Oblato [el último del monasterio].

En medio de su enfermedad diabética, y abrazado a la Cruz con un amor loco, llegó a querer tanto la voluntad de Dios, que hizo de ella su norma de vida: "No quiero más que a Dios, y su voluntad será la mía"; "Dichoso el que no ve más que la voluntad de Dios".

Con la fragancia de su vida, sus numerosos escritos que se condensan en "¡Sólo Dios!"continúan difundiéndose con gran aceptación. Una nota muy significativa en su vida cristiana es el amor entrañable a María. Ella fue su ayuda, su luz y en Ella se cobijó con ternura, confianza y sencillez.